Diario de Viaje – Excursión a la Cascada Velo de la Novia

Diario de Viaje – Excursión a la Cascada Velo de la Novia

Hacía un tiempo que quería conocer uno de los rincones más apartados del Valle de Calamuchita. Por el camino que parte desde La Cruz o desde Villa Amancay en dirección a Merlo se encuentran Los Vallecitos, que esconden una hermosa Cascada llamada Velo de la Novia. Andrés, un colega que también es un amante de nuestras sierras me hizo la invitación para conocer el lugar. Junto a mi esposa y otra pareja de chicos que estaban paseando por la zona emprendemos el viaje muy tempranito durante un día soleado y con temperatura agradable. Desde Villa General Belgrano tomamos en primera instancia la Ruta 5 en dirección al Torreón luego de lo cual nos desviamos por el camino a Amboy, con su asfalto nuevo que seguramente dará impulso a este pequeño e histórico pueblo. Antes divisamos un portal que indica el ingreso a San Ignacio, lugar que otrora fuera la sede principal de la Estancia Jesuítica de San Ignacio de los Ejercicios y posteriormente se utilizara como prisión para los Ingleses que participaron en las invasiones de principios del siglo XIX.  Nada quedó de los extensos manzanares que tanta fama dieron a Calamuchita un siglo atrás. De paso por Amboy sacamos unas fotos de la fachada del Museo Vélez Sarsfield, pequeño pero interesante lugar donde se puede conocer un poco de la vida del Codificador Argentino nacido aquí por los caprichos de la vida. Pero nuestro destino está lejos aún, por lo que continuamos  camino. Sólo a un par de kilómetros entramos en Villa Amancay, otro pequeño pueblo que cuenta con algunos servicios turísticos como ser cabañas, alguna confitería y un lindo balneario sobre el Arroyo Amboy. Saliendo del poblado se termina el asfalto y durante el resto del trayecto deberemos acomodarnos en la 4×4 para aguantar el traqueteo del camino en regular estado con cientos de curvas y contracurvas. Cruzamos a poco de andar por el paredón del Lago Arroyo Corto, el más pequeño de los lagos que se construyeron sobre la cuenca del Río Tercero. Este lago cumple una función específica, la de contener el agua que baja desde el Lago superior, el Cerro Pelado y poder realimentarlo a través de un sistema de bombeo por un acueducto de aproximadamente 6 kilómetros. De esta manera se reutiliza el agua para poder seguir generando energía eléctrica en la Central Río Grande, verdadera obra maestra de la Ingeniería Hidroeléctrica.  Lentamente se va ganando altura a medida que nos acercamos al cordón de las Sierras Grandes o de los Comechingones. El bosque serrano, tupido por partes con ejemplares de molles, cocos, talas y espinillos lentamente va dando paso a un arbustal de romerillos, carquejas y tola tolas. Un zorro gris cruza sin mucho apuro para esconderse luego en los pajonales. Algunos carteles en el camino nos dan algunas pistas sobre los lugares que cruzamos, El Viejo Almacén, La Escuela Rural Manuel Estrada, Carahuasi, Rodeo de las Yeguas. Las casas son cada vez más escasas y el paisaje adquiere mayor belleza, con cientos de metros de pircas que persisten inmutables el paso del tiempo. Alcanzamos en nuestro camino un grupo de cuadriciclos que eligieron este camino también en busca de aventuras y posiblemente con destino al Cerro Aspero, meca para los amantes del overlanding. Un poco más adelante comenzamos a pasar ciclistas que en sus mountain bike no escatiman esfuerzos para superar la pendiente. El sol se hace notar y debemos asistir a uno de los bikers con un poco de agua.

Unas tupidas y frondosas forestaciones de pinos aparecen en el camino enriqueciendo el paisaje. Hacemos un alto en el camino para disfrutar de las vistas y estirar las piernas mientras disfrutamos de unos mates y llenamos los pulmones de aire puro. A poco de retomar el camino un cartel anuncia la presencia de Lutti, el último poblado de la zona, el cual dejamos pronto a la derecha. Sólo unos kilómetros más adelantes encontramos nuestro desvío a Los Vallecitos, ya falta muy poco. El camino se hace más angosto pero está en buen estado a pesar de la época de lluvias. Hace pocos años se estableció en el lugar un señor de apellido Gómez que construyó un agradable y lujoso complejo de cabañas, pero nada tiene que ver con el otro Gómez, Daniel que vive en el lugar desde su nacimiento y que será nuestro anfitrión en esta jornada y el encargado de prepararnos un rico asado de cordero. Nos cuenta Andrés que los lugareños para identificar a cuál de los Gómez viene a ver el viajero, preguntan si se trata del Gómez rico o del Gómez pobre, aunque nada nos pueda indicar la condición de éste último aunque podamos inferir los diferentes estilos de vida de uno y otro. El Camino principal sigue a la izquierda y baja al complejo de cabañas y nosotros seguimos a la derecha ahora por una huella muy precaria y en regular estado. Por fin llegamos al Puesto de Daniel, en el mismo momento donde otras camionetas 4×4 llegan con idénticos fines a los nuestros pero desde la ciudad Puntana de Merlo, la cual está mucho más cerca que la nuestra. Un rebaño de ovejas pastando en un prado verde, unas pocas construcciones y antiguos corrales de piedra con algunos pocos árboles componen la escena. Andrés hace los arreglos para el almuerzo y luego continuamos viaje, los últimos metros donde sería imposible continuar si no fuera en una 4×4. El último obstáculo a sortear es el río Las Letanías, y debido a que una creciente se llevó el badén de cemento, el cruce se hace por el cauce del río con el agua llegando cerca de la puerta. Apenas cruzamos, dejamos los vehículos y nos alistamos para comenzar la caminata mientras distinguimos algunas truchas arco iris que cruzan inquietas por el río. La caminata se realiza por un sendero con suaves pendientes con el río a nuestra derecha. Llegamos a un mirador natural donde se une el río Las Letanías con el arroyo del Velo de la Novia que llega por el norte, formando luego un largo cajón con unos piletones amplios que invitan a la exploración. Un águila mora vigila atenta nuestros movimientos y a lo lejos una tropa de caballos pasta en una pradera con el pasto verde intenso. Continuamos por unos minutos por el sendero reconociendo muchas de las flores silvestres que en esta época colorean el paisaje. El murmullo del agua nos avisa que estamos cerca y unos metros más adelante una espectacular cascada aparece ante nuestros asombrados rostros. Los guías dan las recomendaciones pertinentes antes de bajar a la inmensa hoya de aguas claras que se forma bajo la Cascada y que invita a un reconfortante baño. Disfrutamos del lugar un buen rato, peleando solamente con algún que otro tábano. Emprendemos el regreso al puesto y llegamos justo a tiempo para degustar un exquisito cordero asado con ensaladas. Una amena sobremesa seguida de una pequeña siesta en el césped cortito bajo los sauces mimbres nos prepararon para afrontar el viaje de regreso en la 4×4. Una hermosa experiencia para disfrutar en familia y para conocer otro bello rincón de nuestras sierras.

Cruzando el rio Velo de La Novia cruce del rio Velo de La Novia cascada Velo de La Novia  Rio Las Letanias Velo de La Novia trekking al Velo de La Novia 4x4 Velo de La Novia asado Velo de La Novia camino a Los Vallecitos y Velo de La Novia Camino a Lutti Cuadriciclos camino a Lutti Lago Arroyo Corto Museo Amboy

Esta entrada tiene un comentario

  1. hernan

    hola, se puede llegar en auto hasta ahi? saludos

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